lunes, 8 de septiembre de 2014

Mi Carta de Presentación

Si, como yo, estás renovando tus candidaturas para oportunidades de empleo que puedan surgir, seguramente tienes que redactar tu propia carta de presentación (CP). Esta ya no es una "nueva" herramienta ni recurso que debes incluir en tus candidaturas, sino que se hace cada vez más necesario incluirla junto al currículum.

QUÉ ES-
En mis talleres de empleo me gusta explicar qué es y para qué sirve una CP utilizando la siguiente metáfora. Imagínate la siguiente situación: estás en una reunión con amigos y conocidos y otros que no son conocidos, y surge un tema de conversación con un desconocido sobre una posible línea de negocio que se pueda crear entre ustedes dos, véase, una posible venta, un posible contacto, un nuevo nodo en tu red de contacto profesional. Lo que le entregas a esta persona es una tarjeta de visita, donde en breves líneas aparece tu nombre, un título profesional, y alguna forma de contacto. Una tarjeta de visita es más o menos igual para todo el mundo, simplemente tu nombre y forma de contacto. Pero nunca entregas una tarjeta de visita sin más, sino que acompañas este acto con una agradable charla sobre cómo pueden surgir oportunidades profesionales entre tu nuevo contacto y tú. La tarjeta de visita sería tu CV, un papel en el que aparece quién eres, cómo contactarte, y qué es relevante sobre ti; la "agradable charla" es la CP, un documento en el que brevemente explicas por qué te estás presentando a este proceso de selección y qué es importante que la otra persona conozca sobre ti.

En una carta de presentación no estamos repitiendo el CV (o por lo menos no deberíamos hacerlo); debería aparecer por qué nos interesa el puesto y qué podemos aportar nosotros a esa organización, por qué encajamos en la descripción, qué parte de nuestro CV deben de ver con detenimiento. Si el CV es más bien una lista con nuestra vida profesional, la CP es una narrativa sobre nosotros en relación al puesto y/o empresa concreto.


CÓMO-
El primer gran interrogante suele ser qué es una carta de presentación. Una vez aclarado esto, se nos presenta el segundo interrogante: cómo la hacemos. Lo más importante en este caso, es tener un lenguaje profesional, aunque cercano. Es una narrativa, por lo que debemos procurar que la persona que la lee no se aburra ni se pierda en la lectura.
Suelen tener cuatro partes bien diferenciadas:


  1. A quién va dirigida la carta (persona o institución)
  2. Introducción, simplemente ponernos a disposición de la persona/empresa en relación a un puesto determinado, bien porque hemos sabido que hay una vacante, o bien por auto-candidatura. Es así de simple. "Quería ponerme a su disposición si considera que mi perfil es alguno que pueda estar buscando, ya que me gustaría formar parte del equipo X de su empresa X por X razón(es)". Sin más, que no sea demasiado rebuscado, porque conocemos la empresa desde fuera, evitando repetir al pie de la letra la sección de "valores" de su página web.
  3. Cuerpo. Es aquí donde tenemos que poner en relación nuestros atributos, experiencia y estudios con la oferta. "Mi área de interés es tal, me he especializado en tal sector desde X años, por X razón. Me gustaría seguir formándome a la vez que profesionalizarme dentro de una empresa como la suya por X razón." Sería interesante hacer un pequeño auto-análisis antes de entregar la CP y ver qué atributos nos describen mejor, dejando de lado los típicos "responsable, amable y buena personal" pues los dicen todos. Otro día hablaremos de esto.
  4. Despedida. Nos despedimos con un "Realmente espero que valore mi candidatura", y le podemos comentar sobre nuestra disponibilidad de incorporación, posibilidad de cambio de residencia, de viajar, etc.
Como siempre, no olvides de incluir tus datos de contacto, ya que son vitales a la hora de presentar candidatura.

Como siempre, ¡mucha suerte!




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